Reflejoterapia

 

 REFLEXOTERAPIA PODAL HOLÍSTICA

La reflexología es una terapia complementaria de la salud que se practica desde hace más

de cinco mil años en India y en China, donde ya usaban la presión en distintos puntos del pie y de

otras zonas del cuerpo como método de curación. A prinicipios del siglo XX, los conocimientos y la

experiencia oriental fueron introducidos en Occidente por el médico estadounidense William

Fitzgerald y, posteriormente, adaptados por la masajista Eunice Ingham. Los estudios de ambos

han determinando que la reflexología no es simplemente un masaje relajante, sino una terapia en

toda regla.

La reflexoterapia, ¿qué es exactamente?

La reflexoterapia es una terapia natural y holística que consigue reconocer los

estados físico, emocional, mental y álmico del ser humano y ayuda a gestionarlos,

compensándolos o reduciendo los desequilibrios que todos los seres humanos podemos sufrir en

algún momento de nuestras vidas (falta de homeostasis). A través del masaje y la presión en

determinados puntos de los pies conseguiremos una armonía saludable del organismo y de todas

las facetas del ser humano. En consecuencia, puede decirse que, cuando aplicamos las técnicas de

la reflexología sobre el cuerpo de la persona, obtenemos siempre resultados terapéuticos y

sanadores.

¿Cómo se aplica la reflexología podal?

Para aplicar el tratamiento, el paciente deberá estar tumbado en una cómoda camilla, o

sentado si fuera necesario, mientras se le realiza el masaje en las zonas reflejas de los pies. La

técnica, que es indolora y relajante al tiempo que se van manifestando los bloqueos o dolores

del cuerpo, consiste en hacer presión y masajear con manos y dedos los puntos de los pies

que son reflejos de otras zonas del cuerpo descompensadas y faltas de salud. El cuerpo, en su

sabiduría interna, es estimulado por el masaje hasta que encuentra el equilibrio. De todo lo

expuesto, se deduce que mediante la reflexoterapia no se manipulan los órganos afectados por el

problema de salud, sino su zona refleja en el pie, obteniéndose siempre una mayor homeostasis

(armonía de la salud).

¿Para qué sirve esta terapia?

Mediante la reflexología podal, bien sola o combinada con otras técnicas, podremos

prevenir multitud de afecciones, sanar y mejorar dolencias musculares, óseas, respiratorias,

circulatorias, digestivas, nerviosas, hormonales, emocionales, etc. Para alcanzar tales beneficios, el

terapeuta ayudará al paciente a contemplar su propio cuerpo de una manera global e

integradora que favorecerá el equilibrio y conciliación de todos los aspectos de su ser.

¿Para qué personas está recomendada la reflexoterapia?

La reflexoterapia está recomendada para todo aquél que quiera mantener su cuerpo

en estado óptimo, pues la técnica aplicada por el terapeuta experimentado se adaptará a todas

las personas, sin límite de edad. Un aumento en la sudoración, la eliminación de desechos o, por

ejemplo, sentir que se necesita reposar serán los efectos más habituales tras la terapia y

confirmarán que el tratamiento ha sido eficaz.